LACTANCIA DURANTE EL EMBARAZO.

Es posible que, sigáis dando lactancia y que aún no se haya llevado a cabo el destete, y que de repente os den la 
noticia de que ¡ESTÁIS EMBARAZADAS!
Seguramente en este momento, os preguntéis; ¿es conveniente que siga lactando, o mejor lo dejo? ¿si sigo lactando, 
la calidad de la leche va a ser buena para el hermano mayor, o va a sentarle mal?

Bueno, pues como respuesta, os diremos que amamantar durante el embarazo es algo que cada vez hacen más 
mujeres. Es un tema del cual hay muchas opiniones al respecto, hay gente que lo ve bien, también se habla de riesgo 
de aborto,  malformaciones, posibles carencias para la madre… Nada de esto es cierto y cuando todo va bien no hay 
razón para dejar de dar el pecho.

Por todo esto, y las dudas o inseguridades que podréis tener, vamos a explicaros a continuación por qué no sólo esto 
es un mito, si no también por qué os aconsejamos que sigáis con la lactancia durante vuestro embarazo.



Durante los 9 meses que dura tu embarazo, vas a ir experimentando muchos cambios, entre ellos, la subida de la 
leche y cambios en las características de ésta.

Uno de los primeros síntomas de embarazo es la extrema sensibilidad que sentirás en los pechos. Se sigue 
produciendo leche materna, pero en una cantidad mucho más reducida. Más de la mitad de mujeres, refieren tener 
contracciones mientras amamantan, las cuales tienden a ceder espontáneamente cuando el niño suelta el pecho. 
No hay diferencias significativas en cuanto a la duración de los embarazos comparando embarazo sin lactancia a 
embarazo con lactancia materna. 


Tu producción de leche irá disminuyendo, sobre todo a partir del cuarto mes de embarazo, ya que los niveles de 
progesterona aumentan en el embarazo y hay una interacción entre las hormonas del embarazo y las de lactancia. 
A partir del 2º trimestre, es posible que empieces a tener alguna secreción (calostro), y este es más probable si has 
tenido ya algún hijo.

Pero la evidencia científica sobre el calostro apunta que la leche que segregan las madres embarazadas que 
amamantan analíticamente no se parece al calostro, sino a la leche madura. Queda todavía la duda de en qué 
momento se convierte en calostro, pero los científicos piensan que la transición se produce unos pocos días antes 
del parto.

A medida que pasan los días, el calostro se va transformando en lo que se denomina leche de transición, donde la 
concentración de anticuerpos disminuye. Aún así, tu hijo continúa recibiendo defensas que se mantendrán mientras 
tome pecho, incluso cuando la lactancia dura algunos años, y lo harán más resistente inmunológicamente.
Alrededor de la tercera semana después del parto, la leche de transición se convierte en leche madura, un alimento 
completo y equilibrado que suministra al niño todos los nutrientes necesarios, y en las proporciones exactas. 
Además es muy digestiva y no causa estreñimiento.




Como ya sabéis, el calostro es la primera toma del recién nacido, pero cuando estás dando lactancia, es posible que 
el hermano mayor tome el calostro. No hay ningún problema, no hay por qué preocuparse, ya que es muy bueno en 
defensas y proteínas, pero es aconsejable que esta toma la haga el recién nacido, para adquirir esas inmunidad.


 
La lactancia materna durante el embarazo es generalmente considerada segura y beneficiosa para el primer hijo, 
ya que continúan estableciendo el vínculo madre-hijo, se sienten más protegidos, atendidos…

Pero en algunos casos el destete puede ser aconsejable, sobre todo en embarazos de alto riesgo de aborto, 
embarazos en las que se aconseja evitar las relaciones sexuales, previos partos prematuros, dolor uterino o sangrado.

Lactar durante la gestación no compromete la salud de la madre, ni del bebé, ni del feto, no es causa de 
malformaciones ni aumenta el riesgo de aborto.

En caso de que la madre decida destetar al primer hijo o se lo aconseje el médico, se debería realizar de forma 
progresiva para que sea lo menos brusco posible para el niño. Lo que sí es cierto es que las hormonas presentes en el 
embarazo pueden causar una disminución en la producción de leche o bien cambiar su sabor debido a que alrededor 
del quinto mes empieza a producirse el calostro.
Por estas dos circunstancias, puede que el niño pierda interés por la lactancia materna.



Dar el pecho supone,  no solo una fuente de alimentación necesaria, sino también un elemento de consuelo y una 
ayuda emocional. Por eso, destetar a edades más avanzadas no es tan fácil como destetar a bebés de pocos meses. 

El destete en niños mayores supone una frustración tanto para la madre, que no quiere destetar a su bebé como 
para el niño que es privado de ello.




Si el embarazo no presenta ningún riesgo (amenaza de aborto o de parto prematuro) no hay ninguna contraindicación 
para amamantar a tu bebé.

Durante la lactancia materna, el bebé succiona el pezón y estimula la producción de oxitocina, que es la hormona 
que favorece la aparición de las contracciones uterinas.




Estas contracciones son de poca intensidad y ceden automáticamente cuando el lactante deja de mamar,
por lo que no existe riesgo de parto prematuro o aborto espontáneo.

Según un estudio realizado en 2015, estas contracciones no son efectivas en las etapas tempranas de la gestación
ya que el útero tiene características diferentes en cada trimestre del embarazo y hasta que no comienza el trabajo 
del parto los receptores de oxitocina se encuentran inactivados, por lo que el útero tiene menos capacidad de 
absorberla durante los primeros meses de gestación, lo que impediría que se desencadenase el parto durante los 
primeros meses del embarazo.

Además, aunque una pequeña cantidad de las hormonas del embarazo pasa a la leche, estas hormonas no suponen 
ningún riesgo para su hijo.







La coexistencia de lactancia y embarazo es un proceso que eleva las necesidades energéticas de la mujer, sobre todo 
en el tercer trimestre de gestación.

Las mujeres que amamantan durante la gestación o en tandem deben llevar una alimentación rica en vitaminas y 
minerales. Recomiendan una dieta personalizada para cada mujer, que sea adecuada para cubrir las necesidades 
energéticas que supone no solo la lactancia, sino también el embrión.

Es importante aumentar en la dieta el aporte hídrico, calorías de cereales, frutas y verduras, al igual que alimentos 
ricos en calcio y proteínas
Existen algunas creencias en nuestra sociedad en relación al amamantamiento durante el embarazo, por ejemplo, 
que el bebé nacerá pequeño, prematuro o desnutrido.



Si la madre toma una dieta variada que cubra todas sus necesidades nutricionales, y algunos suplementos en el 
caso de ser necesarios, como yodo, no tiene por qué existir ningún problema carencial ni en ella ni en sus bebés.




La Asociación Española de Pediatría, asegura que amamantar a ambos hermanos tras el nacimiento del nuevo bebé, 
es posible, y beneficiosa para el recién nacido, demostrando que la producción de leche aumenta según la demanda, 
haciendo que los recién nacidos tengan menos crisis de lactancia y pierdan menos peso, además de fortalecer el 
vínculo con su hermano. El problema de la lactancia en tandem es que puede generar sobrecarga materna ante la 
demanda de ambos niños. Sin embargo, no supone ningún peligro para el nuevo embarazo ni para el bebé siempre 
que no  sea un embarazo de riesgo.

Algunas ventajas de la lactancia en tándem son: la succión del mayor puede aliviar unos pechos demasiado llenos, 
previniendo obstrucciones, grietas, o ingurgitaciones, y facilitando el agarre posterior del bebé.





A continuación, os adjuntamos un vídeo en el que os resumimos todo lo que os hemos contado en el post.



Si tenéis alguna duda, sugerencia, o simplemente queréis saber más acerca de este tema,
no dudéis en contactar con nosotras en : blogrupo2mujer@gmail.com.


¡Nos vemos en el próximo post!


BIBLIOGRAFÍA.       


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    Association; 2017. La lactancia durante el embarazo. Disponible en: 
     http://americanpregnancy.org/es/breastfeeding/breastfeeding-while-pregnant/

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    Materna: guía para profesionales. Majadahonda.

  1. Anna Sanés LACTANCIA MATERNA: LA MEJOR OPCIÓN Ed. Morales i Torres Editores, SL

  1. Marvin S. Eiger, M.D. & Sally Wendkos Olds: EL GRAN LIBRO DE LA LACTANCIA Ed.Medici

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