PRÓDROMOS DEL PARTO Y SITUACIONES DE URGENCIA.

Signos y síntomas del parto.

El parto es el proceso fisiológico que pone fin al embarazo haciendo que el feto y sus anejos abandonen el útero y salgan al exterior.
Los signos y síntomas que puede sentir una mujer en el inicio del parto son:
  • La mujer experimenta una sensación de aligeramiento, sintiendo una menor dificultad a la hora de respirar como consecuencia del descenso del útero, ejerciendo una presión menor en el tórax. Además, esta sensación se acompaña de ganas de orinar por descenso del bebé hacia la pelvis y una mejoría en trastornos digestivos como el ardor de estómago. Por otra parte, sentirá presión en el pubis y vagina, acompañada de una aparición progresiva de molestias.
  • La iniciación de contracciones uterinas es un signo indicador, aunque no supone un parto urgente, sobre todo en aquellas mujeres que no hayan tenido un parto anteriormente. Para que sea un signo de parto inmediato, las contracciones deben tener una regularidad y aumentar en cuanto a la frecuencia, intensidad y duración. Hay que diferenciar este tipo de contracciones de las denominadas "contracciones Braxton Hicks", pues no predicen el parto, solamente que el cuerpo se está preparando, llevando en muchas ocasiones a un "falso parto". También es posible experimentar cólicos parecidos al dolor de la menstruación. Para no pensar que se está de parto, se debe diferenciar entre las contracciones del parto y las de Braxton Hicks. Éstas últimas son impredecibles. Suelen aparecer en intervalos irregulares y varían en duración e intensidad. Aunque las contracciones del parto pueden ser irregulares al principio, progresivamente comienzan a durar y aparecer de forma regular y más intensa.

  • La expulsión del tapón, es decir, la salida de secreción sanguinolenta por la vagina, es un signo que indica el inicio de la dilatación de cuello uterino,así como que el parto puede estar cerca, pudiéndose retrasar unos días.
  • Con la aparición de las contracciones, el cuello del útero se dilata y las membranas amnióticas se rompen, por lo que el líquido amniótico sale al exterior. Este proceso se conoce como "rotura espontánea de membranas amnióticas" que a veces puede tener lugar sin dinámica uterina, es decir, sin las contracciones necesarias para que se produzca la dilatación y posterior expulsión del feto. Por lo tanto, no hay parto si la rotura de las membranas no se acompaña de contracciones.
  • La mujer puede notar "el abdomen duro", es decir, tiene la sensación de tener el vientre tenso como una piedra. Si pasados cinco minutos desde el momento en que se ha manifestado este síntoma, siente un dolor agudo, aunque solo sea poniendo la mano encima del vientre, deberá acudir rápidamente a la clínica o al hospital. Por el contrario, si después de cinco minutos de haber tenido esta sensación, el abdomen se vuelve a relajar y no se siente dolor, significa que todo va por buen camino y que se están iniciando las contracciones que llevan nacimiento del bebé. 

Primera etapa del parto

La primera etapa del parto antes de que se produzca el expulsivo es la "dilatación", período que transcurre desde su comienzo hasta la dilatación completa del cuello uterino (10 cm). Es importante conocer que es la etapa más larga del parto y que consta de dos fases, el borramiento y la propia dilatación. 
Además, hay que tener en cuenta que una mujer primípara realiza primero el borramiento y posteriormente la dilatación, mientras que una mujer multípara dilata y borra al mismo tiempo. Por otro lado, en relación a la dilatación, es recomendable recordar a las mujeres que aquellas que no han tenido hijos previamente suelen dilatar 1 cm/h, mientras que aquellas que han tenido partos previos 1,2 cm/h. 
Una vez se ha producido la dilatación completa, se pasa al expulsivo, es decir, la salida al exterior del recién nacido. 



Profesionales que atienden el parto:

Una buena relación terapéutica con los profesionales es fundamental para que tanto la mujer como la familia pueda vivir una experiencia positiva en relación al parto. En el hospital la mujer será atendida por la matrona si el parto no presenta complicaciones, y en caso de tenerlas será el obstetra el que lo haga. Serán ellos quienes intenten resolver todas las dudas y miedos que pueda presentar la mujer y su familia sobre el momento del parto, le darán toda la información necesaria de manera amplia y detallada, proporcionando seguridad e intimidad, además de mostrar comprensión, apoyo y respeto.

Cuando ir a urgencias:

La SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) recomienda acudir inmediatamente a urgencias si se observa, en cualquier momento del embarazo, algunos de los siguientes síntomas:

  • Hemorragia vaginal: pérdida de sangre vaginal (con o sin dolor) en cantidad similar a una regla independientemente de la etapa del embarazo. Las causas por las que se puede producir este tipo de hemorragia son: amenaza de aborto (primer y segundo trimestre) a un posible desprendimiento de placenta, o placenta previa (segundo y tercer trimestre). En muchas ocasiones ambos problemas desaparecen con simple reposo.
  • Pérdida de líquido vaginal: si se produce en el segundo trimestre de embarazo, debe ser consultado ya que puede suponer una posible rotura o fisura de la bolsa, y esto un posible principio de parto prematuro, aunque hay que tener en cuenta que al final de la gestación es un indicador del inicio del parto.
  • Dolor abdominal intenso: si la mujer presenta un dolor agudo en el bajo vientre que no cesa y que va o no acompañado de sangrado, puede indicar complicaciones en la gestación. Dicho dolor va a señalar diferentes síntomas en función del trimestre en el que se produzca; en el primer trimestre puede ser síntoma de embarazo ectópico, es decir, el embrión está implantado fuera del útero, mientras que si se produce en el segundo o tercer trimestre, habrá que valorar si se debe al propio crecimiento del útero o a otros motivos.
  • Contracciones uterinas intensas: aunque las contracciones durante el parto sean bastante frecuentes, si se producen con mucha frecuencia lejos de la fecha probable de parto, aumentan su intensidad de manera excesiva, la mujer deberá consultarlo con un profesional. 
  • Fiebre: una aumento de temperatura corporal por encima de 38ºC es una señal de alarma, pues podría indicar una infección, que puede provocar contracciones u otro tipo de complicaciones. Por lo tanto, debe diagnosticarse y tratarse de manera adecuada en cualquier etapa del embarazo.
  • Dolor de cabeza muy intenso: si se producen dolores intensos de cabeza con frecuencia en cualquier etapa del embarazo se debe acudir al médico, ya que pueden indicar hipertensión arteral o preeclampsia, enfermedades que suponen complicaciones en el embarazo.
  • Golpe en el vientre.




¿Qué tenemos que llevar al hospital?


Tanto en los hospitales públicos como en los privados,
recordaremos llevar:

¡En los hospitales públicos proporcionan 
todo lo necesario para la estancia del bebé
y la mamá!





Por lo tanto hay que acordarse que, 
en los Hospitales Privados,
 deberemos llevar:











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